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dilluns, 6 de maig del 2013

Principios económicos básicos: la distribución se realizará en función de la aportación de cada persona a la economía garantizando, en caso de necesidad, un mínimo para todos.


En los principios deducidos hasta el momento hemos constatado que nuestros cuatro protagonistas, para construir una economía sana, tendrían que producir, de forma sostenible (1), mediante la tecnología disponible y a partir de la especialización y la colaboración (4), bienes de consumo (2) y invertir tiempo en fabricar bienes de producción (3) para conseguir incrementos de productividad que mejorasen su bienestar.

La próxima pregunta que  nuestros protagonistas tendrían que plantear-se  sería: ¿Cómo distribuir los bienes producidos?

A partir de la conciencia, que tienen nuestros cuatro náufragos, de su incapacidad para sobrevivir de forma individual, y de su necesidad de colaborar para subsistir, seguro que decidirían repartir el fruto del trabajo colectivo.

No es de extrañar esta decisión si constatamos que actualmente, en nuestra sociedad avanzada, también dependemos del resto de la sociedad para  subsistir; nadie, por mucha riqueza que atesore podría vivir sin que alguien trabajase la tierra, cuidase su salud, recogiese la basura...

Nuestros personajes, no obstante, también serían conscientes que si decidiesen una repartición igualitaria, la economía podría estancar-se debido a la falta de incentivos. Podría darse el caso que, si todos tuviesen  siempre la misma parte del producto obtenido, nadie viese la necesidad de proponer mejoras, ni de dedicarse a trabajos más creativos,…

En Jauja, pues, para conseguir una economía sana, el resultado del trabajo tendría que repartirse en función de la aportación individual  al conjunto (incentivos), pero limitando, en todo caso, la renda máxima obtenida (equidad) al doble de las rentas mínimas.

No tendría ningún sentido que alguna de éstas personas no trabajase porqué el resto no lo aceptaría. El paro, en esta economía, no sería posible porqué nadie estaría dispuesto a mantener a quien no contribuyese a la economía con su trabajo (bien mirado tampoco tiene sentido en nuestra economía más compleja).

No obstante podría darse el caso que alguna persona enfermase y no pudiese colaborar en la producción. Ante la conciencia de nuestros personajes de su debilidad individual i de la posibilidad de enfermar, seguramente que decidirían que, dado el caso, las personas sanas contribuirían (solidaridad) a garantizar una vida digna a los enfermos y a sus hijos.

A pesar, pues, de que el reparto del producto se realizaría en función de la aportación individual, para dar seguridad a todos los miembros de la economía, se garantizaría a todos una renta mínima que asegurase la cohesión social.

El quinto principio económico básico para conseguir una economía sana, pues, tendría que decir: la distribución se realizará en función de la aportación de cada persona a la economía garantizando, en caso de necesidad, un mínimo para todos.

dilluns, 29 d’abril del 2013

Principios económicos básicos: producir a partir de la especialización y la colaboración.



Seguiremos analizando la economía de Jauja, una economía simple formada por cuatro personas, que nos permite deducir los principios que tendría de cumplir una economía sana.

En los tres principios deducidos hasta el momento hemos constatado que   nuestros cuatro protagonistas tendrían que producir, de forma sostenible, bienes de consumo y invertir tiempo en fabricar bienes de producción para conseguir incrementos de productividad que mejorasen su bienestar.

La próxima pregunta que  nuestros protagonistas tendrían que plantear-se  sería: ¿Como producir?


Nadie plantearía ninguna objeción en usar la tecnología disponible que permitiese un mejor rendimiento de las horas de trabajo dedicadas a la producción pero quizás sí que se plantearían  dudas ante estas dos opciones:

·        que cada persona produjese de forma individual los bienes que necesitase

·         que las personas se especializasen en la producción colectiva.

La primera solución implicaría la total autonomía de cada persona que podría tomar, de forma individual, sus decisiones.

La segunda solución obligaría a consensuar a nivel de colectividad los bienes que se tendrían que producir.

SI el objetivo fuese mejorar el bienestar individual i colectivo parece obvio que la especialización permitiría que cada persona dominase mejor un aspecto concreto de la producción y  que así se conseguiría una mayor productividad, más excedente, mayor inversión...    

Además, la colaboración en Jauja permitiría, lo que es más importante, garantizar la supervivencia de todos y cada uno de  nuestros cuatro supervivientes.

El cuarto principio económico básico para conseguir una economía sana, pues, tendría que decir: Producir con la mejor tecnología disponible a partir de la especialización y la colaboración.

dilluns, 22 d’abril del 2013

Principios económicos básicos: El excedente tiene que dedicar-se a la inversión productiva


Para deducir los principios que se tendrían que seguir en una economía sana, seguiremos analizando la de Jauja, una economía simple compuesta por cuatro miembros que por un accidente están en una isla desierta.

A partir de la primera pregunta que se plantearon (¿Qué producir?) deducimos dos principios:

1) La producción ha de ser sostenible.

2) El consumo tiene que ser menor que la producción.

Para terminar de responder la pregunta, nuestros cuatro protagonistas tendrían que plantear-se ahora la finalidad a la cual dedicarían la producción no consumida (su excedente).

Si quieren construir una economía sana que aumente su bienestar, este excedente tendrá que ser dedicado a la inversión, es decir, a fabricar bienes que permitan aumentar y mejorar la capacidad productiva.

La construcción de herramientas y de una red de canales, por ejemplo, contribuiría a mejorar el rendimiento del tiempo dedicado a la producción.

Este incremento en la productividad permitiría aumentos de producción que podrían dedicar-se a mejorar el consumo y, lo que es más importante, a incrementar aún más el excedente (producción no consumida).

En esta economía, pues, la inversión provocaría mejoras en la productividad que generarían un mayor excedente que podría invertir-se para aumentar la producción y el excedente, creando un bucle maravilloso que generaría el crecimiento sostenible de la economía de Jauja


Tercer principio
El excedente tiene que ser dedicado a la inversión productiva


Con este tercer principio los miembros de la economía de Jauja han acabado de responder la primera pregunta que se plantearon. En próximas entradas en el blog seguiré deduciendo los principios económicos básicos que tendrían de cumplirse en una economía sana.

diumenge, 24 de març del 2013

Principios económicos básicos: no consumir toda la producción

Para deducir los principios que se tendrían que seguir en una economía sana, seguiremos analizando la de Jauja, una economía simple compuesta por cuatro miembros que por un accidente cayeron en una isla desierta.

A partir de la primera pregunta que se plantearon (¿Qué producir ?) deducimos el primer principio: la producción ha de ser sostenible. Pero les faltaba decidir que tipo de bienes tendrían que producir de forma sostenible.


Podrían plantearse producir únicamente bienes para su consumo (alimentos, ropa,...) pero con esta decisión su economía no mejoraría, siempre estarían en un mismo nivel de bienestar y, además, dependerían excesivamente de las incidencias del clima (malas cosechas...).


Para tener una economía sana y sostenible tendrían pues que asegurar que no toda la producción fuese consumida, sino que existiese un excedente.


Segundo principio
El consumo tiene que ser menor que la producción.

En próximas entradas en el blog seguiré deduciendo los principios económicos básicos que tendrían de cumplirse en una economía sana.

dijous, 7 de març del 2013

Principios económicos básicos: producción sostenible


Cuando se habla de economía a menudo se hace referencia por error a un sistema económico concreto, al sistema capitalista actual. En este blog he argumentado que el capitalismo ha sido muy útil (como la adolescencia en el cuerpo humano) para el desarrollo económico pero que los sistemas evolucionan y, como todos los sistemas, el capitalismo no durará para siempre y nuestra economía, tarde o temprano, cambiará de forma de organización.

En estos momentos me estoy preguntando si existen unas leyes, unosprincipios, que hayan de cumplirse para disfrutar de una economía sana, con independencia del sistema económico.

Jauja

Debido a la complejidad de las economías actuales partiré de una situación que usaba en mis clases, de una economía simple generada por cuatro personas que, por un accidente aéreo, fuesen a parar a una isla desierta. A esta isla la llamaré JAUJA, no porqué pretenda crear una economía utópica en la que se viva sin trabajar sino porqué me gustaría asociarla a una economía sana que permita a sus miembros alcanzar la felicidad.

En JAUJA las personas tendrán que tomar decisiones económicas. ¿ Qué decisiones harían viable una economía sana a nivel individual y social ?

La primera pregunta que tendrian que plantearse seria: ¿Qué producir ?

Sea cual sea su decisión, habrán de tener en cuenta que su producción se pueda mantener indefinidamente por si acaso han de permanecer durante mucho tiempo en la isla.

Si esta condición no se cumpliese los recursos podrían escasear y su economía enfermaría.

Primer principio

Tenemos, pues, la primera ley que siempre habrá de cumplir cualquier economía sana:

La producción ha de ser sostenible.

Esta ley, deducida en una economía simple, también es aplicable en economías más complejas. La economía de los Mayas, por ejemplo, enfermó por la sequía derivada de la deforestación ocasionada por su producción no sostenible.

Nuestro sistema, por muy globalizado que sea, tampoco puede permitirse el nivel de consumo actual y, si sigue en esta senda, la economía también terminará enfermando y nuestra civilización no podrá subsistir.

En conclusión, para una economía sana a nivel de isla desierta (o a nivel de planeta) el primer principio que se tiene que respetar es que la producción sea sostenible.

En próximas entradas en el blog seguiré deduciendo estos principios económicos básicos.

dilluns, 5 de novembre del 2012

¿La política dirige la economía o es la economía quien dirige la política?


Con un objetivo pedagógico planteo que el cuerpo humano es un sistema con semejanzas con el sistema económico.

El cuerpo humano está dirigido por la mente. Sus decisiones determinan el funcionamiento de los músculos, órganos,... ¿Tienen algún límite estas decisiones? Si la mente de una persona decide que su cuerpo trabaje en exceso serán las leyes naturales las que limitaran este comportamiento porqué la falta de descanso provocará que el cuerpo enferme.

¿Manda la mente o  las leyes naturales?  La respuesta parece clara: la mente dirige pero está condicionada por las posibilidades que le permite la naturaleza.

En economía sucede algo similar. El gobierno puede decidir su política económica siempre que ésta cumpla las leyes económicas por qué, si no las respeta, la economía también enfermará y el gobierno dejará de controlar plenamente la economía.

En España, por ejemplo, la política económica fomentó una burbuja a partir de un exceso de endeudamiento.  Al no respetar las leyes económicas, (consumo + inversión > renta), la economía enfermó. Actualmente la política económica está limitada a tomar las decisiones que permitan su curación. En estas circunstancias es la economía la que dirige la política.

En resumen, de la misma manera que, cuando un cuerpo humano tiene gripe (debido a la exposición del cuerpo a condiciones adversas) tiene que guardar cama para restablecerse, en una economía enferma (debido a no respetar las leyes económicas), sus decisiones políticas también se ven limitadas. Y, en estas circunstancias, la política no puede dirigir la economía a corto plazo sino que es ésta la que dirige la política.

Para que la política pueda controlar la economía a largo plazo, en sus decisiones, además de tener en consideración las leyes económicas, también tendría que respetar, como en el cuerpo humano, las leyes naturales (ecología), de lo contrario serán éstas las que limitaran seriamente la supervivencia del sistema económico y de la misma especie. 

dijous, 18 d’octubre del 2012

El crecimiento económico tiene límite


Sigo partiendo, con un objetivo pedagógico, de la idea de que la economía es un sistema con semejanzas con el cuerpo humano.

Cuando el cuerpo humano es joven su crecimiento es muy elevado, igual que sucede en las economías jóvenes cuando comienzan a crecer: tienen altas tasas de crecimiento del PIB. Este crecimiento desordenado que se produce en la adolescencia es parecido al crecimiento generado por el capitalismo (ver El capitalisme és l'adolescència dels sistemes econòmics)


Llega un momento en la vida de los jóvenes en que sus cuerpos desgarbados dejan de crecer, aumenta la musculatura, se equilibran sus cuerpos y van entrando en la edad adulta. Estos cuerpos ya no pueden tener como objetivo el crecimiento sino su mantenimiento, procurando hacer más flexible la musculatura, resistentes sus huesos,…

En economía, en cambio, por muy desarrollada que esté una economía se parte de la creencia que esta puede seguir creciendo indefinidamente y el objetivo de las decisiones de política económica, pues, busca favorecer el crecimiento continuo.

Entonces, para que aumente el consumo y la inversión, se bajan los tipos de interés y, en el mejor de los casos, se conseguirá que la economía crezca a base de aumentar el endeudamiento (más consumo hoy y menos para mañana). Pero este crecimiento no será sostenible, no será desarrollo económico real, sino que únicamente se habrá aumentado el PIB -más obesidad- (ver El PIB mide la obesidad de la economía) y, en un futuro, cuando se haya de devolver las deudas, esta economía volverá a perder peso (PIB).


En economía, como en el cuerpo humano, el crecimiento tiene un límite que depende de los recursos de que cada economía disponga. No podemos, pues, fomentar un crecimiento indefinido porqué, al igual que si sobrealimentásemos un cuerpo humano, no conseguiríamos crecimiento, sino solo obesidad.

A menos que se produzca alguna innovación revolucionaria (el cuerpo humano también ha evolucionado) o que una economía crezca a costa de los recursos y el trabajo de otras, tenemos que dejar de plantearnos como objetivo el crecimiento indefinido y procurar mantener eficiente nuestra capacidad productiva (musculatura), cambiar actividades poco sostenibles ecológicamente,… y plantearnos el reparto del trabajo.

Una economía sostenible, con plena ocupación, generará la demanda suficiente para conseguir un desarrollo económico, incluso sin crecimiento, que permita mejorar el bienestar de toda la sociedad.


Salud