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diumenge, 26 de maig de 2013

Principios económicos básicos: El dinero tendrá la forma de anotaciones en cuenta y no podrá ser acumulado.


Jauja es una economía simple que suponemos que organizan cuatro náufragos que quieren subsistir y prosperar en una isla desierta. Las decisiones que les suponemos, no condicionadas por intereses creados, nos permitirán comparaciones interesantes con nuestro actual sistema económico que, por su complejidad, encierra comportamientos económicos inadecuados, aunque sean aceptados generalmente como correctos o inevitables.

Hasta estos momentos nuestros protagonistas han deducido seis principios (disponibles en estos enlaces: 1, 2, 3, 4, 5, 6) i la próxima cuestión que tendrían que plantear-se, sería: ¿Necesitaran dinero para tener una economía sana? Y, en caso afirmativo: ¿Cuales serian sus características?

En uno de los principios anteriores (4) nuestros náufragos decidían basar la producción en la especialización y, como consecuencia, tendrían que usar un medio que les facilitase el intercambio: necesitaran dinero.

Por otro lado, en el principio (6) consideraron que no era lógica la acumulación individual de riqueza, puesto que no veían correcto que ningún miembro de la comunidad, por disponer de una riqueza acumulada, dejase (él o a sus descendientes) de contribuir con su trabajo al conjunto de la economía. El dinero de Jauja, pues, no podría ser acumulado.

En esta economía el dinero también sería necesario para cuantificar las aportaciones de cada miembro a la colectividad y la contra-prestación obtenida por su trabajo. El dinero de Jauja serviría, pues, también como unidad de cuenta.

Sin tener como función la acumulación de riqueza no sería necesario que el dinero tuviese forma física (moneda, billete,...) sino que sería suficiente   con que tuviese la forma de anotaciones en cuenta, que serían nominales y intransferibles.  

El séptimo principio económico básico para conseguir una economía sana diría: el dinero tendrá forma de anotaciones en cuenta y no podrá ser acumulado.

En próximas entradas en el blog seguiremos deduciendo principios económicos básicos que tendrían de cumplirse en una economía sana.

diumenge, 19 de maig de 2013

Principios económicos básicos: La propiedad privada tendría que limitarse a los bienes de consumo


Es difícil deducir unos principios económicos básicos para una economía sana si partimos de nuestro actual sistema, debido a su gran complejidad y a los intereses creados existentes. Por ello hemos planteado una economía sencilla compuesta de cuatro náufragos que tuvieran que organizar de nuevo su economía.

En los principios deducidos hasta el momento hemos constatado que, nuestros cuatro protagonistas tendrían que producir, de forma sostenible(1), mediante la tecnología disponible a partir de la especialización y la colaboración(4), bienes de consumo (2) y invertir tiempo en fabricar bienes deproducción (3) para conseguir incrementos de productividad que mejorasen su bienestar; distribuyendo lo producido en función de la aportación de cada miembro y garantizando una rentamínima en caso de necesidad (5).

La próxima cuestión que nuestros protagonistas tendrían que plantear-se sería:

¿ Cómo tendría que ser la propiedad ?
Hemos considerado que, para que la economía mantenga buenos incentivos, era aconsejable la diferencia de rentas en función de la aportación de cada persona a la colectividad.

Los cuatro habitantes de Jauja tendrían que imaginarse, suponiendo que dentro de unos años aún permanecerían en la isla, si preferirían una sociedad en la que las diferencias de renta se hubieran consolidado en algunas familias, con mucha riqueza acumulada: propietarias de tierras y medios de producción, mientras que otras familias coexistirían sin disponer de riqueza acumulada.

Imaginemos, en este caso, que el descendiente de una familia acomodada podría llegar a vivir sin tener que trabajar, sin tener que aportar nada a la colectividad. Se podrían originar, pues, personas parásitas que, en una sociedad de pequeñas dimensiones, sería intolerable. Además de limitar la equidad, esta situación también limitaría la eficiencia, porque se podrían perder aportaciones importantes de los inactivos.

Para evitar estos problemas, nuestros protagonistas seguramente verían más adecuado evitar que nadie se apoderase de los recursos naturales de la isla ni de los bienes de producción (canales, molinos,...) construidos entre todos.

Evitar todo tipo de propiedad privada (y de herencia) favorecería la igualdad de oportunidades pero, por otro lado, tendría consecuencias indeseables: disminuiría claramente los incentivos en la economía y su eficiencia.

Parece lógico, pues, que se mantuviera la propiedad de los bienes de consumo (ropa, alimento, ...) y que se pudiera legar a los descendientes como incentivo pero sin propiciar la apropiación de los recursos naturales ni de los bienes de producción.

El sexto principio económico básico para conseguir una economía sana diría: la propiedad se limitará a los bienes de consumo.

En próximas entradas en el blog seguiré deduciendo principios económicos básicos que tendrían de cumplirse en una economía sana.



dilluns, 6 de maig de 2013

Principios económicos básicos: la distribución se realizará en función de la aportación de cada persona a la economía garantizando, en caso de necesidad, un mínimo para todos.


En los principios deducidos hasta el momento hemos constatado que nuestros cuatro protagonistas, para construir una economía sana, tendrían que producir, de forma sostenible (1), mediante la tecnología disponible y a partir de la especialización y la colaboración (4), bienes de consumo (2) y invertir tiempo en fabricar bienes de producción (3) para conseguir incrementos de productividad que mejorasen su bienestar.

La próxima pregunta que  nuestros protagonistas tendrían que plantear-se  sería: ¿Cómo distribuir los bienes producidos?

A partir de la conciencia, que tienen nuestros cuatro náufragos, de su incapacidad para sobrevivir de forma individual, y de su necesidad de colaborar para subsistir, seguro que decidirían repartir el fruto del trabajo colectivo.

No es de extrañar esta decisión si constatamos que actualmente, en nuestra sociedad avanzada, también dependemos del resto de la sociedad para  subsistir; nadie, por mucha riqueza que atesore podría vivir sin que alguien trabajase la tierra, cuidase su salud, recogiese la basura...

Nuestros personajes, no obstante, también serían conscientes que si decidiesen una repartición igualitaria, la economía podría estancar-se debido a la falta de incentivos. Podría darse el caso que, si todos tuviesen  siempre la misma parte del producto obtenido, nadie viese la necesidad de proponer mejoras, ni de dedicarse a trabajos más creativos,…

En Jauja, pues, para conseguir una economía sana, el resultado del trabajo tendría que repartirse en función de la aportación individual  al conjunto (incentivos), pero limitando, en todo caso, la renda máxima obtenida (equidad) al doble de las rentas mínimas.

No tendría ningún sentido que alguna de éstas personas no trabajase porqué el resto no lo aceptaría. El paro, en esta economía, no sería posible porqué nadie estaría dispuesto a mantener a quien no contribuyese a la economía con su trabajo (bien mirado tampoco tiene sentido en nuestra economía más compleja).

No obstante podría darse el caso que alguna persona enfermase y no pudiese colaborar en la producción. Ante la conciencia de nuestros personajes de su debilidad individual i de la posibilidad de enfermar, seguramente que decidirían que, dado el caso, las personas sanas contribuirían (solidaridad) a garantizar una vida digna a los enfermos y a sus hijos.

A pesar, pues, de que el reparto del producto se realizaría en función de la aportación individual, para dar seguridad a todos los miembros de la economía, se garantizaría a todos una renta mínima que asegurase la cohesión social.

El quinto principio económico básico para conseguir una economía sana, pues, tendría que decir: la distribución se realizará en función de la aportación de cada persona a la economía garantizando, en caso de necesidad, un mínimo para todos.